Tristezas sin argumentos
¿Por qué necesitar algo donde depositar la tristeza?
¿No es acaso ella digna de su propio lugar sin argumento?
¿No es la incógnita de la vida suficiente para validar las lágrimas de un niño?
Creerse superior que todo
determinador
controlador del mar y de la lluvia
pequeñeces de pecho inflado sobre el banquito de la cocina